Publicado: 30 de Abril de 2013 a las 09:18

La sociedad se hace cada vez más compleja. Adaptarse a sus múltiples contextos y requerimientos no resulta sencillo.

A lo largo de la vida de todas las personas se presentan con mayor o menor intensidad vivencias traumáticas, superación de duelos, crisis de pareja, conflictos familiares, dificultades en la adolescencia, tristeza, obsesiones, sentimientos de culpa, enfrentar las  enfermedades…, necesidad de tomar las riendas de la propia vida.

Se van incorporando aprendizajes y modos de hacer que permiten, en general, resolver o al menos, sobrepasar las situaciones conflictivas. Estos aprendizajes se convierten en reglas inconscientes para entender y actuar en las nuevas etapas que se van presentando. En ocasiones son adecuadas pero en otras no son útiles y generan una sensación de incapacidad, angustia y miedo al presente y al futuro.